La arquitectura de César Manrique que debes visitar en Lanzarote.

El pasado mayo visité por unos días Lanzarote y me enamoré de esta isla.

Lanzarote es la isla más nororiental del archipiélago canario, la cuarta más grande y la tercera más poblada. Me encantaron los paisajes lunares y el color negro de su tierra cubierta de ceniza volcánica.

Lanzarote tiene, de hecho, 300 conos volcánicos y las grandes erupciones que tuvieron lugar entre 1730 y 1736 dieron a la isla el aspecto que tiene hoy, con zonas enteras de la isla cubierta de lava y el color negro característico de su tierra. Lanzarote también es conocida por sus playas, como la playa Papagayo o, para los surfistas, la Playa de Famara.

En comparación con otras de las Islas Canarias, Lanzarote ha logrado mantener su alma y preservar su belleza natural, entre otros motivos gracias a una regulación de edificación que ha evitado la especulación y que desafortunadamente ha afectado a otras islas del archipiélago. César Manrique tuvo una influencia fundamental en la atención y sensibilidad que los isleños tienen en la protección del medio ambiente.

César Manrique (1919 – 1992) fue un pintor, escultor, arquitecto y artista visionario nacido en Lanzarote. Se mudó a Madrid para estudiar, pasó años viajando por el mundo para exponer sus obras y vivió en Nueva York en la década de 1960. Unos años más tarde decidió regresar a Lanzarote y establecerse allí definitivamente.

En estos años, además de numerosas obras artísticas, dio vida a proyectos arquitectónicos visionarios donde existe un diálogo respetuoso e integración entre los edificios y la naturaleza. Sus obras muestran el amor por su isla. Por su atención al medio ambiente, en 1978 recibió el Premio Mundial de Ecología y Turismo.

“Para mí era el lugar más bello de la Tierra y me di cuenta de que si ellos eran capaces de ver la isla a través de mis ojos, entonces pensarían igual que yo. Desde entonces me propuse mostrar la belleza de Lanzarote al mundo” (César Manrique).

 

Por lo tanto, no podéis ir a Lanzarote y no visitar las obras más representativas de César Manrique:

Fundación César Manrique

La Fundación César Manrique está ubicada en el pueblo de Tahiche, en la casa conocida como Taro de Tahíche. Hoy transformado en una fundación, donde es posible ver pinturas y esculturas de Manrique, fue la casa del artista durante muchos años. La casa fue construida sobre un lecho de lava, un lugar que parece inhóspito pero que el artista ha logrado transformar en un sitio mágico. Las habitaciones de la planta baja están construidas dentro de cinco burbujas volcánicas naturales creadas por los gases durante las erupciones volcánicas. También consta de un jardín con una piscina. Un verdadero ejemplo de cómo integrar la arquitectura,y la naturaleza y del estilo del artista.

 

Casa Museo de César Manrique

La Casa Museo de César Manrique se encuentra en el pueblo de Haría y es la última casa donde vivió el artista. Es una casa tradicional que ha sido renovada y transformada en una chalet con encanto. La casa se mantiene exactamente como la dejó el artista y todavía está llena de todos sus muebles, objetos, fotos y libros. También se puede visitar su estudio. No es posible tomar fotografías dentro de la casa, así que solo os puedo enseñar las fotos del jardín.

 

Mirador del rio

El Mirador del Rio es uno de los lugares más fascinantes de la isla, desde aquí se puede admirar un panorama increíble. Este mirador se encuentra en el extremo norte de la isla (en frente se ve la isla La Graciosa) a una altitud de 500 metros. Aquí César Manrique diseñó su Mirador, un bar/restaurante y mirador en el que logró realzar la belleza del lugar. Es sin duda una de sus obras más representativas.

 

El Jardín de Cactus

El Jardín de Cactus fue creado por César Manrique con la ayuda del botánico Estanislao González Ferrer en 1991 y es el último trabajo del artista. Es un jardín donde se cultivan alrededor de 450 especies diferentes de cactus y suculentas de varios países del mundo. El jardín se construyó dentro de una antigua cantera de donde se extraían las cenizas volcánicas que se usan en el cultivo de peras espinosas (las cenizas se esparcen en el suelo para retener la humedad). Está construido sobre escalones / terrazas y recrea perfectamente la forma de un anfiteatro. En el punto más alto hay un molino de viento restaurado.

 

Jameos del Agua

Otro lugar mágico creado por César Manrique y que no os podéis perder. Es el primer centro cultural y artístico diseñado por el arquitecto y refleja perfectamente su estética de equilibrio entre el arte, el hombre y la naturaleza. El artista ha aprovechado unas cuevas volcánicas creadas por el paso de la lava para crear un auditorio, un museo, un bar y otras zonas comunes (incluyendo una piscina). En la primera cueva hay un lago salado natural donde vive una especie única de cangrejos albinos.

 

Restaurante El Diablo

Dentro del Parque Nacional de Timanfaya se puede admirar otra increíble obra del artista. Es un restaurante (con una vista impresionante de las Montañas de Fuego) cuya peculiaridad es que se construyó sobre un terreno que alcanza temperaturas de hasta 400°C a solo 6 metros de profundidad. Por esta razón, el restaurante fue construido utilizando solo metal, piedra y cristal. Unas tuberías subterráneas permiten que el calor se escape hacia el exterior, lo que reduce la temperatura debajo de la estructura.

 

Pictures by Mariana Bettinelli and Ricardo Suarez Bertoa

 

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Comments

  1. Me chiflan tus posts, tu estilo y tus fotos. Enhorabuena por este trabajo tan delicado! A por infinitos éxitos!

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